Las organizaciones de Izquierda Unida y el Partido Comunista de España en Jaén hemos participado un año más en la manifestación del 8M celebrada en la capital de la provincia para acompañar a los movimientos feministas y conmemorar el Día Internacional de la Mujer.
A las reivindicaciones históricas del movimiento feminista en materia de igualdad y libertad se suman hoy otras demandas urgentes como la defensa de la paz, el derecho a vivir sin violencias, la lucha contra el odio, contra la crisis climática y contra el fascismo.
Asimismo, subrayamos la necesidad de reconocer la diversidad y las múltiples discriminaciones que atraviesan la vida de las mujeres, como el racismo, la pobreza, la discapacidad, la orientación sexual, la identidad de género, la edad o la ideología política.
Denunciamos, la persistencia de la violencia machista, que en lo que va de año se ha cobrado la vida de 15 mujeres y dos menores víctimas de violencia vicaria. Reclamamos reforzar los servicios de protección y aumentar los recursos destinados a la prevención y atención a las víctimas.
La precariedad laboral y la desigualdad económica que siguen afectando de forma especial a las mujeres, es otro gran problema al que se enfrenta nuestra sociedad. Por ello, reivindicamos el fortalecimiento de los servicios públicos, como la sanidad, la educación y la atención a la dependencia, así como la aprobación de políticas y leyes que sitúen los cuidados en el centro y permitan una conciliación real sin que su peso recaiga mayoritariamente sobre las mujeres.
Hay un gran riesgo de retrocesos en los derechos de las mujeres debido a las políticas de la derecha y a la presión de organizaciones ultras. Reivindicamos el feminismo como la única respuesta posible ante la desigualdad, la violencia, las guerras y la amenaza fascista. La lucha del feminismo es la lucha por la democracia, la justicia, la dignidad y la libertad de todas las personas.
Reafirmamos nuestro compromiso con el movimiento feminista y defendemos que “frente al odio, la violencia, la guerra y el fascismo, la respuesta es más feminismo y decimos ¡No a la guerra!




